La respuesta corta
Para estimar cuánto consumirá una bomba de calor, las cifras útiles son el SCOP en calefacción y el SEER en refrigeración. Son valores de temporada completa. El COP nominal, en cambio, se mide en unas condiciones estándar concretas y no representa el funcionamiento de todo el año.
La estimación básica es: consumo eléctrico ≈ demanda de energía útil ÷ SCOP (o SEER). Es una aproximación, porque el SCOP y el SEER se calculan con una demanda de referencia, no con la de tu vivienda.
Alcance. Este artículo trata el etiquetado de acondicionadores y bombas de calor aire-aire de hasta 12 kW (los habituales splits), regulado por el Reglamento Delegado (UE) 626/2011, aplicable desde el 1 de enero de 2013. Las máquinas aire-agua quedan fuera de ese reglamento, porque excluye los aparatos cuyo condensador o evaporador no usan aire como medio de transferencia.
Qué mide cada cifra
| Cifra | Definición | Cómo se obtiene | Para qué sirve |
| COP nominal | Potencia de calefacción declarada ÷ potencia eléctrica absorbida | En condiciones estándar definidas en el reglamento | Comparar rendimiento en esas condiciones; no estimar el consumo anual |
| SCOP | Demanda anual de calefacción de referencia ÷ consumo anual de electricidad para calefacción | Rendimiento a distintas temperaturas exteriores ponderado por las horas de cada una; incluye carga parcial, resistencia de reserva y consumos en espera | Comparar modelos y estimar el consumo en calefacción |
| SEER | Demanda anual de refrigeración de referencia ÷ consumo anual de electricidad para refrigeración | Mismo planteamiento, para la temporada de refrigeración | Comparar modelos y estimar el consumo en frío |
La diferencia clave está en el método. El COP nominal sale de un único conjunto de condiciones. El SCOP y el SEER agregan el comportamiento del equipo a varias temperaturas exteriores, tienen en cuenta que trabaja casi siempre a carga parcial y descuentan los modos de espera y apagado por termostato.
La temporada importa. El reglamento define tres temporadas de calefacción: media, más fría y más cálida. En la etiqueta es obligatorio indicar el SCOP de la temporada media; los de las otras dos son opcionales. Antes de comparar dos modelos, comprueba que el SCOP corresponde a la misma temporada.
Qué más trae la etiqueta. Además del SEER y el SCOP, incluye la carga de diseño en kW, el consumo anual en kWh/año y la potencia acústica. El consumo anual es indicativo: la propia ficha del producto advierte de que el consumo real depende de las condiciones de uso y del lugar de instalación.
Del número al euro: simulación con datos hipotéticos
Cifras inventadas para ilustrar el cálculo: demanda de calefacción de 6.000 kWh/año de energía útil, demanda de refrigeración de 2.000 kWh/año y electricidad a 0,16 €/kWh (precio supuesto; usa el de tu factura).
| Cálculo | Consumo anual | Coste anual | Observación |
| Calefacción, equipo B con su COP nominal de 5,0 | 1.200 kWh | ≈ 192 € | Cálculo ingenuo |
| Calefacción, equipo B con su SCOP de 3,8 | ≈ 1.579 kWh | ≈ 253 € | + 32 % frente al cálculo con COP |
| Calefacción, equipo A con su SCOP de 4,0 (COP nominal 4,6) | 1.500 kWh | ≈ 240 € | Consume menos que B pese a tener menor COP |
| Refrigeración con SEER 6,1 (clase A++) | ≈ 328 kWh | ≈ 52 € | Referencia |
| Refrigeración con SEER 8,5 (clase A+++) | ≈ 235 kWh | ≈ 38 € | ≈ 15 € menos al año |
Dos lecciones con estos números. La primera: el equipo B anuncia un COP nominal más alto, pero el A tiene mejor SCOP y gasta unos 79 kWh menos al año. La segunda: pasar de A++ a A+++ en frío ahorra unos 15 € anuales en este caso. Compara ese ahorro con la diferencia de precio entre los dos modelos antes de decidir.

Clases energéticas: umbrales de SEER y SCOP
Valores mínimos de cada clase para acondicionadores de aire que no son de conducto único ni doble, según el Reglamento 626/2011:
| Clase | SEER mínimo (frío) | SCOP mínimo (calor) |
| A+++ | 8,5 | 5,1 |
| A++ | 6,1 | 4,6 |
| A+ | 5,6 | 4,0 |
| A | 5,1 | 3,4 |
| B | 4,6 | 3,1 |
| C | 4,1 | 2,8 |
| D | 3,6 | 2,5 |
Atención a la escala. Las etiquetas de estos equipos puestos en el mercado desde el 1 de enero de 2019 usan la escala A+++ a D. El reglamento marco del etiquetado energético (UE 2017/1369) obliga a reescalar todas las etiquetas a la escala A-G como muy tarde el 2 de agosto de 2030, y en otras categorías ya reescaladas la letra nueva no equivale a la antigua. Si te encuentras etiquetas con escalas distintas, compara los valores numéricos de SEER y SCOP, no las letras.
Cómo leer una etiqueta y su ficha paso a paso
- Localiza el SEER y el SCOP. Son las cifras que representan una temporada completa.
- Comprueba la temporada del SCOP. Debe constar la temporada media; si comparas dos equipos, que sea la misma en ambos.
- Mira la carga de diseño en kW y compárala con la potencia que tu instalador ha calculado para tu vivienda.
- Revisa en la ficha la potencia de calefacción de reserva que se ha asumido en el cálculo del SCOP. La ficha debe indicarla.
- Compara el consumo anual en kWh/año de cada modelo y conviértelo a euros con el precio de tu factura. Recuerda que es un valor indicativo.
Cuándo SÍ / Cuándo NO sirve cada cifra
Sirve cuando:
- Comparas SCOP o SEER de modelos distintos para la misma temporada.
- Usas el consumo anual de la etiqueta como referencia para ordenar modelos entre sí.
- Quieres una estimación de partida: los valores declarados se verifican en vigilancia de mercado con una tolerancia del 8 % por debajo del declarado.
No sirve cuando:
- Solo dispones del COP o EER nominal y pretendes calcular el consumo anual con él.
- Comparas SCOP de temporadas distintas (media frente a más cálida o más fría).
- Trasladas el consumo anual de la etiqueta a tu vivienda sin ajustarlo a tu uso y a tu instalación.
- Comparas letras de etiquetas con escalas diferentes.
- Tu equipo es aire-agua: no entra en el ámbito del Reglamento 626/2011.
Conclusiones técnicas
- Estima con el SCOP y el SEER: consumo ≈ demanda útil ÷ SCOP en calefacción, o ÷ SEER en refrigeración.
- Reserva el COP nominal para comparar el rendimiento en condiciones estándar, no para calcular una factura.
- Compara números de la misma temporada, no letras de escalas distintas.
- Trata el consumo anual de la etiqueta como indicativo: el real depende de tu uso y de tu instalación.
- Pide al instalador el cálculo con la demanda de tu vivienda, con el consumo estimado en kWh y en euros.
Laura Benítez
