La respuesta corta
En un piso estándar de 65 m² ubicado en zona climática D (el tamaño más frecuente en los bloques plurifamiliares de las ciudades españolas), la aerotermia genera un ahorro operativo de unos 289 € al año frente a una caldera de condensación de gas natural, calculados con los precios de la energía de 2026. Al eliminar el suministro de gas desaparece su término fijo y el consumo de kWh se reduce a un tercio gracias al ciclo termodinámico.
Sin embargo, la inversión inicial de una bomba de calor compacta para un piso ronda los 8.200 € instalada (con acumulador de ACS incluido), mientras que reponer una caldera de condensación cuesta unos 2.000 €. Con un sobrecoste neto de 6.200 €, el plazo de amortización sin ayudas públicas se sitúa en 21 años: una cifra excesivamente larga que no justifica el cambio si tu caldera de gas actual funciona con normalidad.
La aerotermia solo compensa de verdad en tres casos específicos: cuando la caldera ha cumplido su vida útil (más de 12-15 años) y exige sustitución inmediata, cuando se accede a deducciones de IRPF o incentivos CAE que acortan el retorno a 8-11 años, o cuando se desea climatización en frío en verano sin instalar aparatos de aire acondicionado adicionales. Además, en 65 m² existe una barrera que casi nadie menciona: el espacio físico para el depósito de agua caliente y la viabilidad de la unidad exterior en la comunidad de vecinos.
Cómo hemos hecho las cuentas en un piso de 65 m²
Para evitar estimaciones comerciales optimistas, los cálculos parten de una vivienda plurifamiliar representativa auditada en condiciones reales de uso en España:
Vivienda tipo: Piso de 65 m² útiles en planta intermedia de bloque residencial construido en los años 90-2000, zona climática D (Madrid, Zaragoza, Valladolid, Guadalajara). Al tener vecinos arriba, abajo y a los lados, las pérdidas térmicas son inferiores a las de una vivienda unifamiliar aislada.
Demanda energética útil: 4.900 kWh/año de calefacción para mantener una consigna de confort de 20-21 °C (≈ 75 kWh/m²·año), más 1.500 kWh/año de Agua Caliente Sanitaria (ACS) para 2-3 personas según los estándares del Código Técnico de la Edificación (CTE DB-HE4). Demanda útil total: 6.400 kWh/año.
Caldera de condensación mural: Rendimiento estacional medio real del 90 % sobre el poder calorífico inferior (PCI). Los rendimientos de catálogo del 105-108 % solo se producen en laboratorio con impulsiones muy bajas que los radiadores convencionales no admiten. Para entregar 6.400 kWh útiles, la caldera consume 7.111 kWh de gas natural al año.
Aerotermia aire-agua (bomba compacta de 4 a 6 kW): SCOP estacional real de 3,0 en calefacción (operando con radiadores existentes a 45-50 °C en régimen continuo) y de 2,5 en ACS con acumulador a 50-55 °C. Conviene tener presente que interpretar el rendimiento estacional SCOP en la etiqueta energética es el factor que determina los kWh térmicos reales que genera la máquina por cada kWh eléctrico consumido. Consumo eléctrico anual resultante: 1.633 kWh en calefacción más 600 kWh en ACS = 2.233 kWh eléctricos.
Precios de energía (2026, con peajes, cargos e impuestos incluidos): Gas natural a 0,080 €/kWh con término fijo de tarifa RL.2 de 9,00 €/mes (108 €/año). Electricidad a un coste medio ponderado de 0,160 €/kWh (tarifa 2.0TD).
Hipótesis de electrificación total: Al sustituir la caldera se da de baja el contador de gas natural y la cocina pasa a inducción, eliminando al 100 % el término fijo del gas.
Nota de ingeniería: Los precios de los suministros energéticos fluctúan mensualmente. Compara siempre estos ratios unitarios con tu última factura de gas y luz antes de tomar una decisión definitiva.

Coste anual comparado: gas frente a electricidad
| Concepto de gasto | Caldera de condensación | Aerotermia |
|---|---|---|
| Energía consumida anual | 7.111 kWh de gas natural | 2.233 kWh eléctricos |
| Coste término de energía | 569 € | 357 € |
| Término fijo del gas natural | 108 € (9 €/mes) | 0 € (suministro dado de baja) |
| Ajuste de término de potencia eléctrica | 0 € | ≈ 36 € (ajuste en tramos 2.0TD) |
| Mantenimiento anual (RITE / revisión) | ≈ 70 € | ≈ 65 € |
| Coste total de operación anual | ≈ 747 € / año | ≈ 458 € / año |
| Inversión instalada de referencia | ≈ 2.000 € | ≈ 8.200 € |
El gas necesario sale de dividir la demanda total útil (6.400 kWh) entre el rendimiento estacional del 90 % (7.111 kWh). La electricidad requerida resulta de sumar la calefacción (4.900 / 3,0 = 1.633 kWh) y el ACS (1.500 / 2,5 = 600 kWh). Aunque el precio del kWh eléctrico (0,16 €) es exactamente el doble que el del kWh de gas (0,08 €), la aerotermia genera un ahorro neto de 289 € al año porque extrae dos tercios de la energía gratuitamente del aire exterior y suprime los 108 € anuales del término fijo de gas.
El factor que lo cambia todo: precio de la luz y ayudas
La rentabilidad de la bomba de calor depende de dos variables dinámicas: el coste del kWh eléctrico y las ayudas públicas directas o fiscales. La siguiente matriz analiza el periodo de amortización del sobrecoste de 6.200 € (8.200 € de aerotermia frente a 2.000 € de caldera) según el precio medio de la electricidad y con una ayuda de 3.000 € (mediante deducción fiscal de IRPF o venta de CAEs):
| Precio medio electricidad | Ahorro anual | Retorno sin ayudas | Retorno con 3.000 € de ayuda |
|---|---|---|---|
| 0,12 €/kWh (Tarifa muy competitiva) | ≈ 378 € / año | ≈ 16,4 años | ≈ 8,5 años |
| 0,16 €/kWh (Precio medio de mercado) | ≈ 289 € / año | ≈ 21,5 años | ≈ 11,1 años |
| 0,20 €/kWh (Periodos de alta volatilidad) | ≈ 199 € / año | ≈ 31,2 años | ≈ 16,1 años |
En un piso pequeño, la deducción del 40 % en el IRPF por reducción de energía primaria no renovable (con certificado previo y posterior) y el cobro de Certificados de Ahorro Energético (CAE) son los catalizadores que vuelven razonable la operación, situando la recuperación del dinero en el entorno de los 8 a 11 años.
Tres problemas críticos específicos de un piso de 65 m²
En viviendas unifamiliares la aerotermia no suele presentar obstáculos espaciales. En cambio, en un piso de 65 m² aparecen tres condicionantes técnicos que debes solucionar antes de comprar ningún equipo:
1. El espacio físico para el acumulador de ACS
Una caldera mural de gas produce agua caliente de forma instantánea y cuelga en la pared de la cocina ocupando apenas 40 cm de ancho. La aerotermia no tiene potencia para calentar agua al paso; necesita acumulación térmica.
En un piso de 65 m² para 2-3 personas, se requiere un acumulador de al menos 150 a 180 litros. Esto obliga a instalar una unidad interior tipo «torre integrada» cuyas medidas son similares a las de un frigorífico (60 x 60 cm de base y 1,80 m de altura). Si tu vivienda carece de tendedero o galería cerrada y tu cocina es reducida, perderás un espacio de armario indispensable.
2. Radiadores existentes calculados para alta temperatura
La mayoría de los pisos de los años 80 a 2000 disponen de radiadores de aluminio calculados para calentar impulsando agua a 70-75 °C. La aerotermia trabaja con máxima eficiencia a 45-50 °C. Si la máquina se ve forzada a trabajar a 65 °C, el SCOP cae a 2,2 y el ahorro económico se desploma. Antes de cambiar los emisores o comprar costosas bombas de calor de alta temperatura, resulta indispensable evaluar si es viable instalar aerotermia con radiadores existentes de aluminio a media temperatura aprovechando el régimen continuo, o si conviene ampliar elementos solo en la estancia más fría.
3. Ubicación de la unidad exterior y potencia contratada
La unidad exterior requiere expulsar un gran caudal de aire. En un piso, colocarla en fachada requiere aprobación de la comunidad de propietarios (artículo 7 de la Ley de Propiedad Horizontal) y cumplir la ordenanza municipal de ruido y protección del paisaje urbano. Las opciones habituales son terrazas privativas, azotea comunitaria (con tirada larga de líneas frigoríficas) o tendederos ventilados.
Asimismo, al electrificar toda la calefacción y el agua caliente en una vivienda de 65 m², es obligatorio calcular la potencia contratada necesaria en la tarifa 2.0TD para coordinar los picos del compresor con el resto de electrodomésticos sin pagar un sobrecoste fijo innecesario en la factura de la luz.
Cuándo SÍ / Cuándo NO compensa en un piso de 65 m²
Compensa la aerotermia si:
- Caldera amortizada: Tu caldera de gas actual tiene más de 12-15 años, presenta averías frecuentes y debes sustituirla obligatoriamente.
- Ayudas confirmadas: Puedes justificar la deducción de IRPF del 40 % o gestionar incentivos directos CAE que aporten al menos 2.500-3.000 € a la inversión.
- Espacio resuelto: Cuentas con espacio en galería o cocina para la torre hidráulica de 60×60 cm y autorización comunitaria para la unidad exterior.
- Refrigeración en verano: Deseas aire acondicionado y no dispones de splits: un equipo reversible aporta frío y calor con una sola máquina.
No compensa (todavía) si:
- Caldera operativa: Tu caldera de condensación tiene menos de 8-10 años y funciona correctamente: sustituirla supone tirar 6.200 € sin retorno viable.
- Presupuesto sin ayudas: El presupuesto supera los 8.500 € y no dispones de deducción fiscal ni ayudas activas (el retorno superará los 20 años).
- Vivienda de alquiler o uso temporal: El titular no permanecerá los años necesarios para amortizar el diferencial económico.
- Imposibilidad técnica de espacio: No existe hueco físico para el acumulador de ACS sin arruinar la distribución de una cocina pequeña.
Conclusiones técnicas
El ahorro existe, pero es moderado: En 65 m² el gasto absoluto en calefacción es bajo (≈ 747 €/año con gas), por lo que el ahorro anual de 289 € tarda en amortizar inversiones altas.
Calcula siempre sobre el sobrecoste: Si la caldera hay que renovarla de todas formas, compara 8.200 € frente a 2.000 € (diferencial de 6.200 €), nunca el coste total frente a cero.
Vigila el espacio antes de firmar: Comprueba in situ con cinta métrica las dimensiones de la torre de ACS y la tirada de tuberías a la fachada antes de comprometer la compra.
Electrificación total o nada: Para que los números salgan, es imperativo dar de baja el contador de gas natural. Mantener el gas solo para la cocina cuesta más de 100 €/año en término fijo y destruye el ahorro.
Laura Benítez
