La respuesta corta
¿Es viable instalar aerotermia con radiadores existentes? En más del 65 % de las viviendas con caldera de gas o gasóleo, los radiadores de aluminio existentes sirven para instalar aerotermia sin necesidad de cambiarlos ni de acometer obras para instalar suelo radiante.
El motivo es el sobredimensionamiento histórico: en España, los radiadores se calculaban con holgura para calentar rápido a 75 °C con calderas intermitentes. Con aerotermia, la calefacción pasa a régimen continuo modulante con sonda exterior. Esto permite calefactar la vivienda impulsando agua a 45 °C – 50 °C durante la mayor parte del invierno.
Sin embargo, si la casa carece de aislamiento o los radiadores son pequeños, forzar la aerotermia a 65 °C – 70 °C hunde el rendimiento estacional (SCOP) de 3,2 a 2,2 y dispara la factura eléctrica. En esos casos, la solución más eficiente no es una costosa máquina de alta temperatura, sino sobredimensionar elementos de aluminio o sustituir solo los radiadores de las habitaciones frías por emisores de baja temperatura con convección asistida.
La física del radiador: qué ocurre al bajar la temperatura de impulsión
Un radiador transfiere calor al aire por convección y radiación. Su potencia térmica emitida depende directamente del salto térmico medio entre el agua y la estancia (ΔT), según la norma UNE-EN 442:
Caldera convencional (alta temperatura): Impulsión a 75 °C, retorno a 65 °C (media 70 °C) en un salón a 20 °C. Salto térmico ΔT = 50 K (ΔT50). Un elemento de aluminio de 600 mm entrega entre 115 W y 125 W.
Aerotermia a media temperatura: Impulsión a 50 °C, retorno a 42 °C (media 46 °C) a 20 °C ambiente. Salto térmico ΔT = 26 K. Por la curva no lineal de emisión (UNE-EN 442), la potencia real por elemento baja a 50 W – 58 W (aproximadamente la mitad).
¿Por qué funciona si entrega la mitad de vatios? Porque la caldera operaba 5-6 horas diarias a máxima potencia, mientras que la aerotermia trabaja 16-24 horas continuas a baja carga modulante, compensando de sobra la menor potencia instantánea si la vivienda tiene pérdidas térmicas moderadas.

Aerotermia de alta temperatura (R290) vs media temperatura: el peaje del COP
Las bombas de calor residenciales con refrigerante R290 (propano) pueden impulsar agua hasta 70 °C sin resistencia de apoyo. Sin embargo, trabajar a impulsiones tan elevadas penaliza severamente el rendimiento medio estacional SCOP de la bomba de calor, reduciendo drásticamente la eficiencia en los días más fríos.
| Régimen de trabajo | Temperatura impulsión | Potencia / elem. 600 mm | Potencia / elem. 600 mm | Consumo para 8.000 kWh útiles |
|---|---|---|---|---|
| Suelo radiante (baja temp.) | 35 °C | No aplica | 4,1 – 4,4 | ≈ 1.880 kWh elec. (300 €) |
| Radiadores media temperatura | 45 °C – 50 °C | 50 W – 58 W | 3,1 – 3,4 | ≈ 2.500 kWh elec. (400 €) |
| Radiadores alta temperatura | 60 °C – 65 °C | 85 W – 98 W | 2,4 – 2,6 | ≈ 3.260 kWh elec. (520 €) |
| Régimen extremo caldera vieja | 70 °C – 75 °C | 115 W – 125 W | 2,0 – 2,2 | ≈ 3.800 kWh elec. (610 €) |
A 70 °C de impulsión (SCOP ≈ 2,1), el kWh térmico con electricidad a 0,16 €/kWh cuesta 0,076 €, prácticamente igual que el gas en tarifa regulada TUR. A esa temperatura se pierde la ventaja económica que amortiza la aerotermia.
La prueba de campo: el test de la caldera a 50 °C
Antes de cambiar emisores o sobredimensionar la máquina, realiza esta prueba con tu caldera actual durante varios días fríos de invierno:
1. Ajuste a 50 °C: Baja la temperatura de calefacción en la caldera de los 70 °C habituales a exactamente 50 °C.
2. Calefacción continua: Fija el termostato a 20,5 °C o 21 °C y déjalo encendido las 24 horas continuas, simulando la modulación de una bomba de calor.
3. Comprobación de confort: Si la vivienda alcanza y mantiene el confort térmico con frío exterior (2 °C a 6 °C), tus radiadores actuales son perfectamente válidos.
Si solo una estancia se queda fría (habitualmente el salón o el dormitorio norte más alejado), la solución de ingeniería es puntual: ampliar elementos de aluminio en ese radiador o sustituirlo por un modelo de baja temperatura con microventiladores, sin tocar el resto de la casa.
Opciones técnicas cuando los radiadores actuales se quedan cortos
Si la prueba demuestra que falta potencia emisora en la vivienda, antes de cambiar los radiadores por fancoils suele ser mucho más ventajoso cambiar las ventanas para reducir la transmitancia térmica, logrando que los radiadores actuales sean suficientes al reducir las pérdidas de la estancia.
Compara estas cuatro alternativas antes de tomar una decisión:
| Estrategia técnica | Inversión estimada | Obras requeridas | SCOP esperado | Veredicto técnico |
|---|---|---|---|---|
| Conservar radiadores actuales | 0 € en emisores | Ninguna | 3,0 – 3,3 | Primera opción recomendada si superan el test |
| Añadir elementos de aluminio | ≈ 30 € – 50 € / elemento | Mínima (purgar y acoplar) | 3,1 – 3,4 | Ideal si hay espacio libre en la pared |
| Radiadores baja temp. (ventilados) | ≈ 280 € – 450 € / unidad | Sustitución en estancia fría | 3,4 – 3,6 | Máximo calor ocupando poco espacio |
| Aerotermia alta temperatura (R290) | Sobreprecio máquina ≈ 1.500 € | Ninguna en emisores | 2,3 – 2,5 | Solo si es inviable reformar emisores ni aislar |
En instalaciones monotubo (comunes en bloques de los años 80 y 90), el agua pasa en serie por un único anillo y llega más fría a los últimos radiadores. En monotubo es clave equilibrar caudales para evitar que el fondo de la vivienda quede desabastecido.
Tres errores graves al conectar aerotermia a radiadores existentes
Tres descuidos recurrentes en reformas provocan facturas elevadas o bloqueos de la máquina:
1. Ignorar el caudal de las tuberías. Para entregar calor a 45 °C – 50 °C, la bomba de calor mueve el doble de caudal de agua que una caldera a 75 °C. Con tuberías muy estrechas o estranguladas en codos, la máquina entra en parada por bajo caudal o produce silbidos hidráulicos.
2. Mantener hábitos de calefacción intermitente. Apagar la aerotermia todo el día para encenderla a las 19:00 h pretendiendo calentar en 30 minutos no funciona a baja temperatura. La máquina debe operar en continuo modulando por curva climática exterior.
3. No instalar un desfangador magnético. En circuitos viejos, la circulación rápida arrastra lodos metálicos que taponan el intercambiador de placas exterior. Es indispensable realizar una limpieza química e instalar un desfangador magnético.
Cuándo SÍ / Cuándo NO mantener tus radiadores existentes
Compensa mantener los radiadores de aluminio si:
Has superado el test de los 50 °C con tu caldera durante días fríos manteniendo 20-21 °C.
La vivienda tiene aislamiento básico aceptable (ventanas con doble acristalamiento) en zona climática C o D.
La instalación es bitubo con tuberías de distribución principal de diámetro adecuado.
Vas a utilizar calefacción en régimen continuo modulante con sonda exterior.
Tienes espacio libre en pared para añadir 2-3 elementos en la estancia más fría si hiciera falta.
No compensa mantenerlos (conviene adaptar o cambiar) si:
La casa está en zona climática E muy fría (Ávila, Soria, Pirineos), carece de aislamiento y requiere impulsar a 70 °C constantes.
Los radiadores existentes son minúsculos y no existe espacio físico para ampliarlos.
La instalación es monotubo con anillos muy largos donde los últimos emisores reciben agua tibia.
Deseas climatizar en frío en verano: los radiadores no sirven para refrigerar porque condensan agua y gotean sin bandeja de desagüe (en ese caso se necesitan fancoils).
Conclusiones técnicas
Haz el test de los 50 °C antes de decidir. Bajar la caldera a 50 °C durante una semana fría es la mejor auditoría casera: si la vivienda mantiene la temperatura, tus radiadores son válidos.
Evita impulsar a 70 °C de forma continua. Trabajar a 45 °C – 50 °C garantiza un SCOP de 3,2. Impulsar por norma a 70 °C destruye la eficiencia y anula el ahorro frente al gas natural.
Sobredimensiona únicamente las estancias críticas. Si solo una habitación se queda fría, sustituye ese emisor por un radiador de baja temperatura ventilado o añade elementos de aluminio en lugar de cambiar toda la instalación.
Adopta el régimen de calefacción continuo. La aerotermia ahorra trabajando a baja potencia y de forma continua con sonda exterior, nunca a golpes intermitentes de alta temperatura.
Protege la instalación hidráulica. Desfangador magnético, limpieza química previa y verificación del caudal hidráulico son indispensables para garantizar la vida útil del equipo.
Laura Benítez Morales
